Vélez volvió a perder; fue contra Belgrano de Córdoba por 2-1, y nada más y nada menos que en su casa, el estadio José Amalfitani.
Antes de realizar esta nota, pensé un título corto y seco, que refleje el momento de Vélez, pero en tan sólo una, dos palabra o quizás tres a lo sumo, pero finalmente me decidí por una; "Incierto", esa fue la palabra que elegí. Personalmente, conozco el significado de la palabra, pero quizás, el lector, no tenga idea así que por eso dejo la definición. Incierto: "que es desconocido y se percibe como negativo".
A partir de esta definición, podemos determinar que engancha o describe perfectamente con lo que siente el hincha fortinero en la previa de cada encuentro. Nadie sabe cómo jugará Vélez, o cómo será el resultado, aunque esos dos factores ningún hincha de ningún equipo lo sabe; ni siquiera los especialistas, pero, en este caso, hago referencia a que el hincha de Vélez, no tiene ninguna certeza; no sabe que equipo le espera, si un equipo motivado que va al ataque y es un muro atrás, o un equipo desganado que pierde todas las pelotas y atrás es un colador.
"Ninguna certeza, muchas dudas". Creo que con esas cuatro palabras se explica mejor el momento del equipo de Liniers, que hoy por hoy, tiene la cabeza muy metida en el tema de los promedios, porque hace dos fechas se encontraba a once puntos del descenso; distancia que parecía muy difícil de alcanzar, pero la "V" azulada perdió dos encuentros seguidos (Lanús y Belgrano), y sus perseguidores consiguieron triunfos importantes que le meten temor a los jugadores y al hincha fortinero.
En la noche de lunes, vi a un Vélez sin ganas de molestar, de ofender, de complicar al rival en el primer tiempo, hasta llegué a imaginar que en la cabeza de los jugadores corría el pensamiento de "Con el empate estamos bien", pero el gol de Belgrano en el segundo, y más tarde el otro pareció cambiarles ese pensamiento a "Si no empatamos el partido, chau. Nos vamos al descenso y nos ganamos el odio de toda la gente", por lo tanto Omar De Felippe y sus jugadores salieron a la carga, y hasta me animo a decir que de gran manera, porque además de lograr el gol, tuvieron dos chances más para igualarlo, pero vos, hincha, amante, seguidor de Vélez, "no te comas el verso" de que el fortín hizo de todo e intentó. No te quedes con los últimos 5´sin mirar los primeros 85´que fueron un desastre.
De Felippe tiene que renovar, animarse a cambiar las caras, animarse a modificar el esquema si es necesario, pero tiene que ser ahora, no cuando termine el campeonato, ahora. El equipo está mal y necesita un rebulsivo. Tampoco usted, señor/a lector/a le venga a echar la culpa a los pibes, que mucho no pueden hacer, pero confío en que Omar De Felippe los puede hacer crecer; el momento es ahora.
¿Muchos problemas defensivos? Hay pibes en el banco que se mueren por entrar; Nahuel Arena, Mauricio Toni, Tomás Figueroa, Gonzalo Yordan, Facundo Cardozo, Nicolás Tripichio. Nombres y apellidos de jugadores que podrían ser titulares, siempre y en cuanto estén acompñados por experimentados en el fortín como Lautaro Gianetti, Fabián Cubero, Alan Aguerre. Si, le voy a dar la derecha al técnico con poner a Nicolás Domínguez y Santiago Cáseres de titular, pero Gianluca Mancuso también merece minutos y Matías Vargas debe seguir jugando, ya que demuestra jugar muy bien.
Este es mi breve punto de vista sobre la actualidad de Vélez Sarsfield, desde lo futbolístico, ya otro día analizaré y me propondré a pensar y reflexionar sobre la administración. Espero que les haya gustado y en caso de tener alguna opinión personal a favor o en contra (que es probable) sobre este texto me la pueden dejar en la caja de comentarios que estaré dispuesto a contestar.
-Tomás Bohórquez
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